Sueños reales Fantasías harto sustanciales Viajes relámpago A ese cuarto oscuro Veo bragas tiradas Y me invade este profundo letargo Imágenes aleatorias y morbosas Tan sabrosas Que trato de no extrañar con sentimiento a esa piel Suena esa canción Estás ahí, revoloteando tu sombra por la alfombra Jadeando mi apellido a ciegas Implorando impiedad Me enamoré así de su inhumanidad Botellas de Pinot Noir, cigarrillos light Almendras y quesos Ecuanimidades compinches De nuestras tardes laborales, noches sabatinas Y mañanas apuradas Siempre apremiadas II Actores at honorem de nuestro propio rodaje Buscábamos desalados Ver a nuestra trama desenmascarada El riff que retumba ahora en mi cabeza Mientras pienso estas palabras Que se interconectan al son de tus bramidos Las notas se hacen más agudas El remordimiento más sincero Y la paz, más narcodependiente
I Fumando con el café Otro domingo de mañana Me veo actuando En el mejor de los guiones Que habré podido escribir Una obra de arte como siempre quise Miles de puestas vespertinas Menguando y alimentando Los fantasmas aquellos que nos asustan y nos dan curiosidad Y entre ceniceros llenos y botellas vacías El afán se volvió de repente obsesión Canas, alopecia y letargo de la edad Finalmente Te encontré O quizá nos cruzamos nada más Irrumpí en tus aguas Y desviamos juntos el canal II Arpas canarias, Violines que armónicos Le dan fondo a tan bella forma Y las lagunas de mi tierra Toman todo el significado Rociame con tu pureza vestal Que lo de Virgen María está en el alma Pues los que sabemos de camas, Nunca lo pediríamos de otra manera
Sentado en el banco Soñás Recordás sus piernas primorosas Colmadas de antojos ajenos Desprovistas de mácula alguna Sus manos salpicadas de tanta doncellez Acariciaban rostros enfermos en afanes deísticos Y se entregaban al Pudor sacramentado Mal predicado De algunos cuantos II Al tercer cigarrillo empezás a sentir El perfume de sus cabellos en primavera Fragancias de manzanilla Venenos de azalea Piel lardosa Que llamaba a desvirtuar A tan pudibunda Nereida Y sentís en tu boca Su aliento estuoso Quemando tus labios Y excusando cualquier tentación
Comentarios
Publicar un comentario