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Abrojo de Creta

Encarnizada para dar la lucha Oscila como péndulo la bacana Escapa de los rieles y a nadie escucha Sola en Buenos Aires, y sola en Atacama La manceba de raza aria se cansó de escaramuzas -¿De qué me sirven los besos sin cama? Se pregunta angustiada en toda su bulla La soledad le ha ablandado la curtiembre Pero los amores del ayer, la persiguen con hastío Y se encuentra agobiada por el caos de la nada, como siempre Prueba un poco más del ron a tal punto, que el castigo -se pregunta- ¿es un suplicio, o una bendición? Y altivísima, adorna su temple Con una mirada satánica de macho cabrío Cuelga su título de Universidad europea sobre algún mueble Y se decide a vivir Perdió el miedo a la tumba hace cinco años No busca ni santos griales ni su elixir Perdona ofensas al dos por tres Pero venga -y con intereses- esa falta de cama De un buenas noches Y de que tantos casados Le digan que sí.

Ángeles caídos

En el rosal asunceno Duerme aquel pimpollo Que sin siquiera abrir sus pétalos al amor Ya se encuentra marchito Mancillado y con temor Y todas las abejas meten sus lenguas al meollo Pero ninguna es picaflor Pregonan la vida y condenan la muerte Pero abrir al pipollo a destiempo ¿No es acaso jugar a la misma suerte? No respetaron su capullo Lo perforaron con sigilo Pero no acaba el murmullo ¡La gente de mierda opina en estribillos! Y acá, los pocos que arman barullo Son pecadores infanticidas con estilo Que se creen evolucionados Al despachar a tantos niños Porque ellos no creen en el cielo, ni en la Trinidad ni en el castigo Esos herejes malnacidos Nos hablan de derechos, de humanidad y de libre albedrío ¡Qué sinverguenzas! Estos arquetipos Deberíamos arrodillarnos ante la voluntad de la Naturaleza y de Dios divino Obliguemos a la chiquilla, a tener al chiquillo Y olvidémonos ya del pimpollo, que eso, nos importa un comino

Aire

A veces quisiera ser como las gaviotas  Y sobrevolar como si nada  Las tumultuosas aguas de la mar  Que las mira, envidiosa  Otras, veo a las bandadas  De alguna que otra especie Y me las quisiera unir Con tanta facilidad así  Desprenderme del dolor  Que me trae esta hierba amarga Recuerdo ese invierno  En la plaza de San Marco Y veía como las palomas  Con sólo aletear  Sabían ganarse las migas de pan Y quizás satisfechas   Emprendían vuelo hasta la punta de la Catedral  Sin que nada las ataje  Se mandaban mudar Los cuervos que adornan Como gárgolas vivientes Los edificios de Berlín  Hasta ellos entienden más Del libre albedrío  Y de la fugacidad Vino a mi mente un verano En las cataratas del Iguazú Contemplé a un hermoso papagayo De plumaje rojo brioso Y mi conciencia encadenada  Tanteó apreciar Pero observé que a éste Le cortaron las alas Le prohibieron planear Que malicia la del hombre que repta Y prohíbe...

Cálculos auxiliares

Sumas y restas Compases en el piso  Y la escuadra decorando un escritorio maloliente  Gotas de sudor salpican los cálculos auxiliares  Qué ecuación Más perfecta

Tarde de primavera

El olor al polen fresco Hipnotiza a la juventud impaciente Que con esa ternura insolente Alguno que otro hueco  Se muere por fecundar  Las gentes se prometen  Se convencen  Se dejan de recovecos  Y no se paran de besar Las flores decoran de manera importante  Este lecho matrimonial de los adúlteros expectantes  Que al son de gemidos animalescos Se olvidan de lo prometido en el altar Los niños hoy  Son verdaderos infantes Escuchan y siguen a aquel eco Que les grita vivamente Que no maduren jamás Los seniles contemplan con nostalgia sonriente La puesta de sol y se ponen a rememorar Esas primaveras en las que jugaban con Dios Y se acostaban con Satanás 

Las fases de tu Luna

Tez morena Medio blanca Medio no tanto Pelo oscuro Un tanto azabache Pero no tanto Luna llena y corazón vacío Confabularon el armisticio Con el Padre el Hijo Y el Espíritu Santo Busca en las olas del Mediterráneo Lo que tierra firme le niega   con hastío Desnuda su alma Y se adentra a la mar Luna menguante y corazón rimbombante Besa a su Don Juan en los labios Pero no más Cada noche de verano Acuerdo tácito de envenenarse Con brebajes de emoción Luna nueva Y corazón se pone a prueba Se aman en silencio Se corrompen cuando la   noche Y a la mañana siguiente El café con leche Les hace pensar Luna creciente Peligro inminente Del ocaso al amanecer Qué insuficiente! Otra vez Luna llena Y el corazón…. El corazón ronronea

A paso de cangrejo

Acá  Entre las rocas y los musgos  Es donde yo pertenezco  Como un recuerdo viviente  Que el furioso mar despechado  No puede nunca ignorar Aquí  Entre los crustáceos ermitaños  Y los sedimentos milenarios Corroídos por la sal y por los golpes  De las olas maliciosas  De esa marea que no les deja ir Aquí es mi lugar  Como los cangrejos que caminan hacia atrás  Ese soy yo cuando te tirás a la arena Y te soltás  A pensarme