Éramos había sido Tan falibles Tan predecibles tan maleables Por los astros las coincidencias y ese yo qué sé Vivimos una vida pretenciosa Ajustada y sin excusas No le podemos culpar A los astros Ni a las coincidencias Ni a ese yo qué sé Sobre la hora siempre Pero mejor Que a las apuradas da más gusto Ese latido desesperante Apremiante De nuestras ganas cuando los ojos se ven Pero al momento en que pintaste Ese carmín talentoso Sobre tu boca tu indecorosa Me compraste Me zambullí al Rin Y con fuertes pataleos Te crucé mil fronteras Al llegar a Brandenburgo Izaste bandera blanca Te quedaste sin qué decir Huíamos de las cataratas Y buscábamos un frío Otro semblante Una sonrisa sinvergüenza Que nos tire para delante Experiencias ajenas Para la bitácora o el anuario De nuestros ...
Con el pasar de los años Uno en verdad No se da cuenta de nada Y las mentiras fluyen Como ese río turbio De aguas sucias que recorren Todas las arterias desde el arroyo hasta la cuenca Del mar, y ahí te das cuenta De lo mínimo de lo miserable De lo inocente y de lo culpable Que es uno En esta delicioso engaño Al que llaman amor Y navegan y naufragan Se zambullen en las aguas Y les gusta patalear Les termina agradando el juego Del yo no fui, del quién es él Y él jura su amor Y ella bebe otra miel Una comedia Tan digna de vivir La mentira de la piel Te hace delirar Inventas al amor, y le pones un nombre Y Como si fuera que necesita un sustantivo Esa sensación agridulce De pertenecer Y no saber a quién
Selva contemporánea Despliegan armas, contactos y árboles genealógicos Apellidos resonantes, sopapos dados a secas Ultrajes impunes, jovatas que amanecen resacadas Desnudas, sin entender la escena Pero con la factura pagada Forman fila para ingresar al umbral nobilísimo Sea de discoteca, sea de Corte Suprema La misma fórmula Retaguardias desmesuradas Escotes parisinos de bronceado caribeño Una sonrisa conspicua Que las lleve al altar O a algún buen empleo estatal Una bala que asesta Peor que la violencia del fútbol criollo Culpan a los parias de ser el peligro actual Del miedo de salir a la calle y no quererles pagar Y la burguesía atragantada de porquería capital No ve a través de esos blasones repetidos Hasta el pibe que colecciona figuritas puede notar El exceso de iguales en un mismo álbum.
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