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Descargo a destiempo

El tiempo camina de costado Entre pelirrojas revolviendo su ristretto Besos de aeropuertos Divorcios remunerados Los amantes son guerreros Y en este mundo globalizado Pacificado Ya está mal visto asestar Un beso sin permiso Guarda no te denuncien por acoso Más vale ser prudente que ser humano Viejos tangos que disienten Los eclipses inmanentes De otrora y antaño Con lo que hoy día En base al free speech los pendejos consienten Las damas entran gratis Pero el caballero real invita Oxymoron bipartita Del neomachismo de las mujeres Y del feminismo de los maricas Por ultimo y no menos importante Nunca usted olvide el diferenciar El género de la sexualidad Principio de igualdad Harto enredante Que más vale la justicia social reinante Que algunos besos de aeropuertos, Cartas anónimas, declaraciones de amor de mensaje abierto Y otras incertidumbres conocidas por los amantes

Avena y miel

Libaciones del mate amargo Me recuerdan a tus besos Tan lejanos Tan dulces Tan desmedidos Y un guitarreo aleatorio de Berta rojas Resuena de fondo Ambienta la habitación en que otrora tu cuerpo desnudo llenaba Llenaba de ese perfume tóxico de sudor y chanel De esa cabellera sebosa De avena y miel Y la cuenta regresiva para verte otra vez Los días que lluviosos pasan lento a tu lado En la lluvia En el andén En las gotas que caen lento Y que no se ven Te pienso a veces pensando Y otras veces, sin querer Y te saco la ropa Como esa primera vez Eran las cinco de la tarde Pero los que se deben amor Suelen salirse de la agenda Avisté tus piernas En un tumulto de cogitaciones prontas Y zozobras acuciantes Te desnudaste el alma Me sacaste los pudores Los miedos las ganas Los deseos los rencores Te elevaste en una aurora y me cebaste un mate Amargo. Para evitarme así el empalago.

Tacite

Vole, il vole Doucement, il plie ses ailes Sans égard de rien, sans égard de personne Il s'élève, il connaît des frontières Il les passe, les transperce Sujet tacite, mais tu es toujours là, n'est pas? Oiseau libertin, tu cherches te faire plaire Sans jamais prendre garde de personne Innocent Arbitre Ton pouvoir est à eux Et ta faiblesse A tous les autres

Un lisiado lleno de buenas intenciones

El sentimiento nunca va acompañado de acción. Permanece allí. Aislado. Maniatado, sin poder abrazar. El sentimiento es mudo. Nunca grita. Nunca besa. Nunca golpea. No conoce de límites y es ciego a prohibiciones. Sordo, no sabe escuchar imperativos. Rebelde, nunca obedece a la fuerza. Temerario, no le convencen el miedo ni el fracaso. Soñador. Vive y se alimenta de sueños; si éstos se vuelven en realidad o no, no es su batalla y lo sabe. El sentimiento es un huérfano sin descendientes. No le debe nada a nadie y se debe todo a sí. Es curioso en demasía. Busca siempre respuestas, y no se cansa de preguntar. Es un pésimo alumno. Se ríe de la Lógica y de las fórmulas matemáticas. Es eterno. Siempre uno va a sentir. Es caprichoso. No se deja comprar ni sobornar. Se sabe entregar él solito. Y cuando lo hace, lo hace de lleno.

Compunción

Entra diáfana por la ventana La luz del Sol, contándome un nuevo día Un poco de manzanilla, un puñado de anís, Y ya listo el mate Vienen abruptas Representaciones renacentistas a mi mente Espaldas desnudas, torsos semi descubiertos Besos oblicuos Miradas traslúcidas  Un aroma de almíbar y cajú  El eco inquietante de voces líricas Que atosigantes, me susurran un mismo nombre Me despabilo, te pienso, te reniego Te repienso, y te termino por llamar La contestadora irrita mi ansiedad Cuelgo. Frustración.  Sentimientos florecidos Humanización

Durmamos la siesta

Arriba, mi amor Ya se hizo casi de noche La envuelve en besos para despertarla de la siesta vespertina Y la consiente en las últimas, Contemplando con la misma adrenalina Sus arrugas que Clandestinas Sin maquillaje ya no se saben esconder Para él un café bien fuerte, y para ella un té Una caja de bombones que comparten con tradición Sellando así otra merienda de domingo Juntos los dos, siendo uno En el alma y en el alma solamente Las canas invitan al ardor erótico a retirarse E invitan todas las noches a cenar A Pausianas, Agatón Aristófanes Pero a Sofía La dejan quedarse a dormir

Cortometrajes de domingo

Agonías repentinas Cuando el subconsciente se acuerda De tus mechones castaños acechando Obstruir la respiración con ese perfume balsámico Como manando de tus pistilos carnosos Y avasallando toda cama que lo percibe A veces te pienso en la cocina En bragas de mañana de domingo Los pechos al aire, la ventana a medias abierta Hirviendo el café Camina ella en pisadas sigilosas Cuidando no resonar No se percata que ya desde hace rato Jugando al espía La contemplo con estupor