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Rêve

Anoche Soñé que te besaba la nuca Soñé que te pasaba mi lengua por el viente  Del sexo hicimos un festín y un derroche  Me bebí de tu saliva y tu bebiste de mi amor Me alimente de tus senos y su elixir caliente Meditaste en los campos elíseos con mi cuerpo dentro de tu templo Y gostoza Me jurabas amor Me jurabas por siempre 

Bahía carnal

Nadar contigo en la lujuria y Ahí mismo Con arenas en tus muslos Y sal en tus pechos Que me condimenten los labios cuando los beso  Revolcarte en la mar y tomar todo de vos Y que en la mañana  Se me quede en la piel ese perfume a mares de noche Ese mar que solo es nuestro

Gema maleva

La piedra escarlata  Escondida en las canteras  Canteras de agua cristalina Así sos vos mi niña hermosa Una gema brillante  Entre las pétreas calcáreas del caos asunceno Una perla virtuosa  Escondida dentro de la ostra evasiva  Que duerme en los mares del pecado En profundas aguas turbias  Yacés vos Tesoro de este pirata ermitaño Tus curvas salaces  Llenas de miel y de avena Tus caderas finas  Y firmes como la caña Dulces  Como su néctar Tus ojos caramelosos Llenos de ambrosía divina Que al mirar transportan a veces a Dios A veces al Diablo

Shangri - La

Haces de luz penetran por las diáfanas de mi templo Rayos de helio deslíen la carne y encandilan las pupilas Las resonancias de sus aleteos mesmerizan al coro gregoriano Sus esmeraldas saltonas ablandan el espíritu y desconcentran en la oración Baja el fénix con su cola de fuego posando sobre el Altar Lleva gemas preciosas colgando de sus pechugas abrasantes Souvenirs de felonías de otras vidas Para esta rapaz de fuego no existe pecado Ni cielo ni infierno, ni vida después del morir Cuando ella ama, ella te quema Y cuando ella se incendia De sus cenizas, siempre vuelve a nacer No tiene Dios ni Diablo Sus labios, son su única religión Asalta Iglesias y Mezquitas Sinagogas y Mandiras No sabe discriminar Distrae a los monjes y entrega su cuerpo y su sangre Los invita a comulgar Te fija la mirada conjurando hechizos de galanteo y sugestión Mil avemarías  No alcanzan para encontrar la paz Que venden...

Vacíos de borrasca

Se desató La furia del Mar por fin salió a flote El Marinero curtido por décadas de tempestades Expía en silencio sus motivos secretos Y los dolores que le subyacen Llora solo en su soledad, en altamar, con la Luna y las olas como testigos Las gotas incesantes de la borrasca Despistan las lágrimas que se confunden En sus cachetes golpeados De tanta vida y tan poco vivir

Zagala Real

Como una chupada rápida al mate Que quema, por no saber esperar Así se siente tu amor, Condesa mozalbeta Te escondes en pilares andaluces Peleamos por tus cruces Y nos pagas con posibilidad

Una tarde de domingo

Bajáte de la cordillera, bajáte ya Estoy esperando este atardecer, hace veinte atardeceres atrás Creí que no venías, dudé de la durabilidad de tu arrebato dominguero Venís descalza, chupando un mango, limpiando tu boca con las manos arenosas Harapos que dejan ver tus conos majestuosos a través de sus rotas deshilachas Y descubren una cadera taciturna, tierna, ávida del pugilato carnal Te rompo la blusa la tirás entre las ramas de pindo Un ao po'i barato que no justificaba el precio de mantener vestido tu torso Sudabas amor y temblabas lascivia Me invitabas de tu saliva Y a pesar de tu guaraní silvestre que no comprendía Esos gemidos de niña precoz pasivo - agresiva Resuenan en rincones de mi casa, y más en el patio, donde planté un pindo en tu nombre Y a pesar de una esposa, dos hijos y 26 veranos después Le sigo haciendo el amor a tu recuerdo Y dejo morir a mi cabeza reposando sobre tus cabellos negros Y te acaricio las curvas y me impresiono de la ...